De norte a sur, en una geografía casi inexplorada, a la sombra de los Andes, está San Juan. Sus montañas rocosas se pierden entre las nubes en una vasta extensión. Basaltos a flor de suelo, sabor a campo y adobe son las riquezas sanjuaninas.
Es un oasis de arroyos de aguas cristalinas, tierra de artesanos y culturas indígenas. Sin embargo, la provincia y su ciudad capital han sufrido a lo largo del tiempo grandes desastres geológicos que modificaron casi completamente su idiosincrasia.
Este año, el Gobierno de la Provincia ha diseñado un plan turístico para el desarrollo de circuitos culturales, científicos, mineros y rurales, todo en conjunción con el turismo y la actividad vitivinícola.
Las condiciones del relieve determinan que San Juan participe del clima templado árido – seco; siendo los veranos cálidos (33°) y los inviernos frescos (3°), oscilando la temperatura media anual alrededor de los 25°. Las lluvias son escasas, pero sí en las altas cumbres se producen fuertes nevadas invernales, que en primavera alimentan los cursos de agua. El viento característico es el Zonda, cálido y seco, que sopla de marzo a noviembre. Llega huracanado, sube la temperatura, baja la humedad, sacude violentamente todo lo que encuentra a su paso y, muchas veces, derriba árboles, marchita plantas, agobia a las personas y adelanta la maduración de los frutos, quedando expuestos a heladas tardías. La ciudad capital San Juan fue fundada en 1562 por Juan Jufré y Montada y trasladada unos 3 km al sur, en 1593, a raíz de una gran inundación. En 1944 fue arrasada casi completamente por un terremoto y hoy es un crucigrama de calles arboladas en medio de un territorio de olivos y viñas.
Los edificios bajos y una arquitectura casi ausente de huellas coloniales, distinguen la capital sanjuanina.


Capital de la provincia de su nombre, fue fundada por Juan Jufré, el 13 de junio de 1562, en el valle de Tucuna, región que fuera habitada por los indios huarpes. Reconstruida en su totalidad después del terremoto de 1944, posee amplias y monumentales avenidas, con edificios de construcción antisísmica, numerosas plazas y paseos públicos.

El embalse Ullum es sin lugar a duda uno de los principales atractivos turísticos de la provincia de San Juan. En él es posible la práctica de varios deportes acuáticos en el lago y deportes de aventura como escalinatas a las serranías ubicadas en su alrededor, ciclismo entre otros.

El Parque provincial de Ischigualasto o Valle de la Luna, situado en el extremo norte de la provincia de San Juan, en el Departamento Valle Fértil, es un área protegida de 275.369 ha., célebre a nivel científico, ya que resguarda una importante reserva paleontológica. Es el único lugar donde puede verse totalmente al descubierto y perfectamente diferenciado todo el periodo triásico en forma completa y ordenada.
www.reservasya.com.ar